... más allá de los mares últimos, de las tierras y luces últimas, estabas tú; … entré en mi corazón como en un fuego y rosas vivas salieron a mi encuentro cuando dije que Elaí era tu nombre, mi fe, mi razón y gloria; llevaba por divisa mis fuerzas y triunfos, mis lábaros y lanzas, mis tambores, el óleo terrenal, el ser y el mando, la estirpe; … y nada fue; … en atrios de silencio, bajo luz purísima, del otro lado de la sangre vive Amor; aquí, aquí está mi Camelot, mi Excalibur, y también mi patria y reina, mi sueño, mi Elaí; … por tanto y extramuros aún, peregrino en el pecho, caído, pobre y solo estoy; ¡ ah, rosas vivas…! a la que es mi alma, ¿ podréis decirle que Ebor ha muerto y Ebor está llamando, podréis ? http://www.oriondepanthoseas.com
El objetivo de esta web es construir un gran recurso cultural accesible para todos. Procuramos respetar los derechos de autor, y rogamos a quien vea un poema que no debería estar aquí que nos informe de ello.
El patrocinador es patrocinador, pero no propietario, ni responsable, ni jefe, gurú, guía, director, promotor, webmaster ni capataz.
No estamos de acuerdo con lo que dice nadie. No nos sumamos a ninguna opinión. No refrendamos ni apoyamos nada. No nos solidarizamos con nada. No secundamos a nadie.
Rogamos a los usuarios que si ponen algo aquí copiado de otra parte digan al menos de dónde lo sacaron.
A quien quiera copiar algo de aquí para ponerlo en otro lado le pedimos otro tanto.
Todos los textos son propiedad de sus autores. Enverso.es no se reserva ningún derecho porque no aspira a alcanzarlo.
YA NO TEMO A LAS ESPINAS AFILADAS DE LA ROSA: HE SABIDO QUE EN LA VIDA SIEMPRRE ES MEJOR UNA HERIDA EN LA PIEL QUE EN LA MEMORIA.